Las arandelas son piezas pequeñas, pero fundamentales, en la instalación y mantenimiento de grifería. Se colocan entre las partes roscadas o entre la grifería y el lavabo o mueble para garantizar un sello hermético, evitando filtraciones de agua. Su material, que puede ser de goma, silicona o metal, les permite adaptarse a diversas necesidades de sellado y protección contra fugas.